lunes, 27 de septiembre de 2010

Fidel Castro, confirma, ante el diario mexicano La Jornada, la confinación en ghettos de Objetores de Conciencia y Homosexuales

El primero de septiembre de este año el ex presidente cubano Fidel Castro, confirma, ante el diario mexicano La Jornada, la confinación en ghettos de Objetores de Conciencia y Homosexuales en la denominada UMAP (Unidad Militar de Ayuda a la Producción, interesante denominación para campos de trabajos forzados o de concentración). Castro dice: "Sí, fueron momentos de una gran injusticia, ¡una gran injusticia!, la haya hecho quien sea. Si la hicimos nosotros, nosotros...”
Si fue un pedido de disculpas es algo que no compete ya que la disculpa es gnóstica, si es una asumir de responsabilidad la pregunta es: ¿Qué tipo de resarcimiento se les donó a esas personas que fueron expulsadas de sus estudios, de sus trabajos, de sus familias, sus entornos? Veremos como la historia se repite. Las UMAP en una búsqueda a gran escala, con alianza de la acción policial, arrestaron cerca de 25.000 hombres entre 1965 y 1968, se había declarado el Servicio Militar Obligatorio, y estas personas no eran dignas de integrarlo. Muchos eran Objetores de Conciencia, Testigos de Jehová (homofóbicos por esencia) y muchos no temían a la obligatoriedad, simplemente eran travestis, transexuales y homosexuales. Son derivados por la fuerza en diferentes transportes hacia la provincia de Camagüe, concentrados en estadios deportivos y condenados a trabajos forzados. En abril de 1966, el entonces Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Raúl Castro declara: «en el primer grupo de compañeros que han ido a formar parte de las UMAP se incluyeron algunos jóvenes que no habían tenido la mejor conducta ante la vida, jóvenes que por la mala formación e influencia del medio habían tomado una senda equivocada ante la sociedad y han sido incorporados con el fin de ayudarlos para que puedan encontrar un camino acertado que les permita incorporarse a la sociedad plenamente». Fuertes protestas dentro y fuera del país (Unión de Escritores y Artistas de Cuba, ONU, UNESCO) el proyecto es abandonado, el daño ya inflingido.
Más tarde la historia se repite. Tras confirmar la presencia del VIH en la isla, Cuba puso en práctica una política en salubridad para las personas diagnosticadas VIH+ o SIDA: cuarentena, ghetto preventivo. Desató otro violento debate en los círculos de salud mundiales. L*s crític*s denunciaban la estrategia de cuarentena al considerar que violaba los derechos esenciales de las personas, al tiempo que expertos de salud en la isla sostenían que el establecimiento de esas comunidades cerradas constituía el mecanismo más efectivo para brindar a los pacientes, atención biológica, psicológica y social(¿¿), descartando que se los excluía del ámbito familiar, laboral y justamente se forcluía el entorno, base de lo social. Una vez que se entendió mejor la etiología del VIH, que se trataba de una enfermedad crónica prevenible, cobraron fuerza las medidas educativas y otras políticas en salubridad. La política sanatorial fue sustituida en 1993 por una combinación de internación y atención ambulatoria. No hay datos sobre la cuestión reparatoria de las personas secuestradas.
La política en salud pública se establece como propuesta en 1986 y la medida es amparada por el Decreto Ley Nº 54 de 1981 del MINSAP, que atribuye a las autoridades sanitarias el derecho a crear medidas excepcionales de cuarentena con el fin de evitar la difusión de una enfermedad y ofrecer una atención médica calificada para prolongar la vida de los pacientes. A partir de la exitosa experiencia cubana de aislamiento hospitalario en el control del dengue hemorrágico, las autoridades sanitarias consideraron que para una pandemia como el SIDA, poco conocida entonces y al parecer de una mortalidad muy alta, lo mejor era internar a l*s diagnosticad*s en centros especiales, aislados del resto de la población. Sobre éste tema las autoridades, al día de hoy no se han expedido.
En la actualidad no hay leyes que penalicen directamente la homosexualidad y se ha instaurado una cierta tolerancia. En los últimos años, al parecer el país busca una forma de eliminar la homofobia y reconocer algunos derechos de la minorías sexuales. En la Conferencia sobre la Mujer, en Pekín, la delegación cubana votó todas las referencias contra la discriminación por Orientación Sexual, el Parlamento cubano está debatiendo una serie de nuevas leyes sobre el tema, que incluirían el reconocimiento de la Unión Civil de personas del mismo sexo.
Lic.Jorge Horacio Raíces Montero
Psicólogo Clínico
Coordinador del Departamento Académico de Investigación y Docencia de la Comunidad Homosexual Argentina - CHA.
Asesor Castellanoparlante de la Organización Internacional Intersexual - OII
Miembro del Comité World Association For Sexual Health

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