martes, 22 de febrero de 2011

En las entrañas de la ciudad... prevención o discriminación en el Metro

En las entrañas de la ciudad... prevención o discriminación en el Metro

Guillermo Montalvo Fuentes

Aspecto del Sistema de Transporte Colectivo Metro en la Ciudad de MéxicoMéxico DF, febrero 21 de 2011.
El comunicado que el Sindicato de Transporte Colectivo (STC) Metro publicó el pasado 4 de febrero, donde dio a conocer el cierre, después de las 22:00 horas, de los tres últimos vagones del subterráneo en algunas líneas, por cuestiones de “seguridad y baja afluencia”, desató la presentación de una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal por parte del Foro de Hombres Gay de la Ciudad de México, por considerar es una medida con “carga moral y estigmatizante”.
Manuel Amador Velázquez, integrante de este colectivo, interpuso la queja ante la Cuarta Visitaduría de la CDHDF, y después de ser sometida a revisión fue aceptada, con lo que ya sólo se espera que el STC emita una respuesta.
El activista señaló que con este tipo de acciones, el STC lo único que consigue es construir en el imaginario colectivo un concepto del homosexual como algo insalubre que se apodera de los espacios a través de prácticas nocivas para la salud.
Si bien reconoció que las prácticas sexuales -no sólo de hombres gays, sino también de la población heterosexual en el Metro-, son una realidad, Amador Velázquez consideró que cerrar los espacios públicos no es la solución, pues, dijo, todas las políticas o disposiciones tienen que hacerse con una perspectiva de respeto a los derechos humanos.
“En la Ley de Cultura Cívica no se menciona, en artículo alguno, el tipo de sanción por cometer prácticas sexuales en espacios públicos, por lo que, con estas medidas, lejos de erradicar esta situación sólo se estigmatiza a un sector históricamente discriminado”.
Con el número de expediente CDHDF-122-Cuauhtémoc-D0923, el oficio estipula que el plazo para que el STC dé una respuesta vence el día de hoy, por lo que Amador Velázquez está al pendiente de la resolución de su queja.
Esta no es la primera vez que las autoridades del Sistema de Transporte Colectivo Metro se ven envuelto en casos de presunta homofobia. En 2007 integrantes del colectivo gay, entre ellos Manuel Amador, se manifestaron en contra de las declaraciones del entonces recién nombrado director del STC, Francisco Bojórquez, quien al inicio de su gestión se propuso “atacar el ambulantaje, la inseguridad, la prostitución y el homosexualismo” al interior del subterráneo. Poco después, aseguró, sus palabras fueron malinterpretadas.
Ambas acciones, asevera Velázquez, tanto la de 2007 como la de ahora, contradicen el compromiso del STC para promover la inclusión, el respeto y la no discriminación en el Metro.
Al cuestionarle sobre el hecho de que la población gay pudiera automarginarse al viajar y mostrarse afecto únicamente en el último vagón del Metro, el activista mencionó que esto es una evidencia de que hace falta construir una sociedad libre, con verdaderos espacios públicos para el colectivo gay.
“No es que el chico homosexual se autodiscrimine por abordar el último vagón, es que sólo aquí viaja con más tranquilidad, ya sea que vaya sólo o con su pareja; es un lugar en el que piensa 'aquí hay gente como yo, y puedo hacer cosas que en mi casa, la calle o el trabajo no puedo”.
De acuerdo con el STC la medida de cerrar los últimos vagones atiende, en parte, a un asunto de seguridad, sin embargo, una semana antes del comunicado, Francisco Bojórquez dio a conocer que de 2006 a la fecha la delincuencia en las instalaciones del Metro disminuyó en un 80 por ciento, debido al sistema de videovigilancia y a la mayor presencia de policías.

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