lunes, 16 de mayo de 2011

Discriminación en el deporte a personas LGBTTTI

Discriminación en el deporte a personas LGBTTTI

por Enrique Adar
En México se han dado algunos casos de discriminación por orientación sexual en el deporte. Por ejemplo el Tri Gay que buscó apoyo para participar en el mundial de futbol de la diversidad sexual; sin embargo, el máximo organismo del futbol en México, la Federación Mexicana de Futbol le negó este apoyo.
Otro ejemplo de discriminación lo podemos observar en la siguiente noticia “El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) abrió una queja de oficio contra la empresa Futbol Seis, consorcio deportivo que le impidió jugar un partido de balompié, en la categoría femenil, a la directora técnica de la Selección Mexicana de la Diversidad, Miranda Salman, por su condición de transexual. El coordinador de cancha, Adolfo Rico, negó a la estratega del Tri Gay el acceso a una escuadra femenil de futbol rápido, bajo el argumento de “que al ser una chica trans no podía integrarme al equipo”, dijo Salman a NotieSe. La mujer transexual exigió se le mostrasen los documentos en los cuales se estipulaba el reglamento que prohibía su participación. Según la deportista, Rico pretextó que los miembros de la cancha son homofóbicos, ya que sus jefes no han permitido que se lleven a cabo torneos con mujeres lesbianas. Entre los directivos que prohíben este tipo de eventos se encuentra Roberto Sosa, ex comentarista de Televisa, quien es considerado “ampliamente homofóbico”. La entrenadora del Tri Gay mencionó que tiene tres exigencias: disculpa pública, reglamentos de cancha antidiscriminatorios, así como capacitación a los empleados y directivos de la empresa Futbol Seis en materia de derechos humanos y homofobia. De acuerdo con Salman, “no había tenido problemas de esta naturaleza, ya que he jugado en olimpiadas gays en la categoría femenil y nunca me he enfrentado a actos discriminatorios. En Dinamarca he jugado como cualquier otra chica”(1).
Otro caso muy sonado pero a nivel mundial fue el de la sudafricana Caster Semenya de quien se decía que en realidad era hombre; lo mismo se rumoró en su momento de Ana Guevara. Definir si Caster Semenya es hombre o mujer puede ayudar a que la medalla que ganó se quede en su casa o, por el contrario, llegue a manos de alguna de esas compañeras que la acusaron de verse como hombre. Pero, sobre todo, pone en la mesa de discusión las decenas de posibilidades que pueden existir en relación con el sexo de una persona, las cuales se descubren de maneras mucho más complejas, saber si tiene se tiene pene o vulva, para responder a quienes le preguntan si es realmente una mujer.
La Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo ha sometido a Caster a los exámenes médicos y genéticos que integran la “prueba de género”, un complicado y poco conocido proceso durante el cual un equipo de expertos tendrá que decidir el sexo de la corredora. De hecho, en el mar de confusión que existe en el mundo del deporte, la población en general y los medios de comunicación en torno al tema de la sexualidad, se ha dicho que lo que se busca es definir su “identidad sexual”. Pero eso va más allá de lo que les interesa saber en las competencias, ya que integra el sexo (masculino o femenino), la identidad de género (si se siente hombre o mujer), la orientación sexual (heterosexual, homosexual, bisexual) y el rol de género (si vive su cotidianidad siguiendo esquemas masculinos o femeninos al vestir, al comportarse, al andar, al hablar). Por ejemplo, a las federaciones de atletismo les debería dar lo mismo si un atleta es homo o heterosexual o si en las noches viste de plumas o de botas vaqueras, siempre y cuando su sexo corresponda a las clasificaciones que contemplan.
Opciones como éstas hay muchas, lo cual nos demuestra que en la sexualidad no todo es blanco o negro, masculino o femenino, niña o niño. Existen matices, existen peculiaridades que nos hacen a cada uno diferente del otro; por ello todos somos seres únicos e irrepetibles. Ojalá el caso Caster Semenya sirva para tratar de entender todo esto y no se quede únicamente en un escándalo sin provecho que se pierda en los anales de la historia del atletismo.
Pero las manifestaciones deportivas también han servido para evidenciar y luchar contra la discriminación, un ejemplo de ello es el discurso de Avram Finkelstein quien dijo “bienvenidos a Nueva York” (1994) en el que esta remitiendo al vigesimoquinto aniversario de los disturbios del Stonewall Inn y proyectándose hacia el futuro: “Estamos aquí para celebrar el espíritu de rebelión que lanzaron las bolleras y las Drags Queens, golpeadas y acosadas en la noche, durante una revuelta por la resistencia que duró tres días” Finkelstein está confirmando la realidad de una comunidad gay y lesbiana internacional, en el marco de los Gay Games celebrados en Nueva York en junio de 1994, y de su poder económico, pero, igualmente, está rememorando las luchas de quienes han ido pereciendo en el camino. Frente a la imagen deportiva (hetero y sana) de los participantes, el recuerdo de una enfermedad que no ha desaparecido, sino que se ha extendido más y más por todo el orbe(2).
Bibliografia
[1] Celaya Enríquez Xóchitl. “Conapred abre queja contra empresa futbolística que discriminó a deportista transexual, Futbol Seis le niega a entrenadora del Tri Gay jugar con escuadra femenil”, México DF, abril 06 de 2010.  NotieSe, Agencia especializada de noticias. Canarias 45 Col. San Simón Ticumac C.P. 03660, México, D.F. Tel.: (55) 5532-2751 tomado de http://www.notiese.org/notiese.php?ctn_id=3759
[1] Mérida Jiménez Rafael M. Manifiestos gays, lesbianos y queer, Testimonios de una lucha (1969 -1994),  Icaria editorial, Barcelona, España, 2009.p. 36.

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