lunes, 16 de mayo de 2011

Discriminación a personas LGBTTTI en el ejército y la marina en México

Discriminación a personas LGBTTTI en el ejército y la marina en México
Por Enrique Adar
En 1964 se produjo la primera manifestación a favor de los derechos de los homosexuales; en realidad un grupo formado por diez personas, perteneciente a la Homosexual League of New York y a la League for Sexual Freedom, frente al Army Induction Center neoyorquino, en protesta contra la expulsión de gays del ejército(1)
Si bien no tenemos conocimiento de discriminación en el ejército de México relacionada a la orientación sexual, esto no quiere decir que no exista. Es muy conocido el mito que existe en la sociedad mexicana de que una persona con diferente orientación sexual a la heterosexual no podría servir a las fuerzas armadas. Sin embargo, podemos tomar como referencia la política anti gay del ejército de los Estados Unidos de América; se dijo en febrero de 2010 “Estados Unidos empezará a revisar su política frente a la homosexualidad en las fuerzas armadas, a fin de dejar de perseguir agresivamente con medidas disciplinarias a militares gays y con la vista puesta en cambiar la estrategia de “don’t ask, dont’tell (no preguntes, no cuentes) empleada durante los últimos años. El compromiso será dado a conocer en una audiencia del comité de los Servicios Armados del Senado ante la que comparecerán el jefe del Pentágono, Robert Gates, y el jefe del estado mayor conjunto, Michael Mullen, quienes anunciarán la creación de un grupo que estudie cómo revocar tal política. El presidente Barack Obama se comprometió a poner fin a esta política que, afirmó, niega a los estadounidenses homosexuales el derecho a servir al país que aman por ser como son. Durante el gobierno de Bill Clinton (1992-2000), se delineó una especie de compromiso para permitir la presencia de homosexuales en el ejército, siempre y cuando no se hiciera pública su orientación sexual, si bien prevé su expulsión si está es descubierta”(2).
Sin embargo es claro que es inconstitucional toda ley que prohíba servir en el ejército o en la marina a los homosexuales que declaren abiertamente su orientación sexual. La discriminación en el servicio militar y en las fuerzas armadas es uno de los pilares de la actitud general hacia los disidentes sexuales, si estos no son discretos o se descubre su orientación sexual son expulsados. Si bien las prácticas sexuales entre varones no están reconocidas, lo que sí es bien conocido es la severidad de los castigos impuestos a quienes se sospecha tienen relaciones homosexuales, sea dentro o fuera de las instalaciones militares. La sanción suele ser la expulsión coincidieron algunos militares entrevistados por Letra S, pues se transgreden los códigos de lealtad, honestidad y honra que promueven las instituciones militares(3).
El respeto sólo se da entre la tropa, Alberto comenta que se han dado casos de compañeros sorprendidos teniendo relaciones sexuales en los dormitorios o en los baños. Una vez, en el Cabir (Centro de Adiestramiento Básico Regional), cacharon a dos soldados acostados en la misma cama, unos dicen que cogiendo. Por ese solo hecho los dieron de baja, faltaron a las normas de obediencia y honor del Ejército Mexicano(4). En México, los gays en la milicia (Ejército, Fuerza Aérea, Fuerza Armada) están en un limbo jurídico: aunque la orientación sexual no es información solicitada en el proceso de entrevistas psicológicas que atraviesan los que quieren ser admitidos a alguna de las instituciones militares del país, “si ésta llega a descubrirse, el hostigamiento y la persecución en los cuarteles contra quienes no son heterosexuales es incesante.”
La revista M Semanal publicó recientemente una entrevista con Carmelo Terán Montero(5), general de división retirado, ex comandante del Agrupamiento Terán y exjefe de la Fuerza de Tarea Arcoíris. El general informa que, cuando se descubre que alguien del personal militar es homosexual, casi siempre se busca expulsarlo mediante una de dos maneras: no renovar su contrato, o tramitar “la baja como consecuencia de ser juzgado por un Consejo de Honor, considerando su orientación sexual como una falta.” Aunque “no hay legislación militar que se refiera específicamente al homosexualismo, se considera como una falta en contra del honor y decoro de las Fuerzas Armadas.” Las contradicciones son todavía más: en el artículo 63 del Reglamento de Deberes de la Armada de México se menciona que “que ningún miembro de la Armada será objeto de discriminación por razón de raza, género, religión, opinión o cualquier otra condición personal o social; asimismo no se discriminará por ningún motivo a persona alguna, sea civil o militar”. Por otro lado, el artículo 64 del mismo documento establece que todo miembro de la Fuerza Armada está obligado a “observar en todos sus actos las normas de urbanidad, cortesía, ética y buenas costumbres, con el objeto de que su comportamiento se traduzca en prestigio y buen nombre de la Armada.”
Fuentes
1.-Mérida Jiménez Rafael M. Manifiestos gays, lesbianos y queer, Testimonios de una lucha (1969 -1994),  Icaria editorial, Barcelona, España, 2009.  p. 10.
2.- EU: revisarán política antigay en el ejército, DPA, La Jornada, Sección Mundo México, miércoles 3 de febrero de 2010, p. 27.
3.- “De compas nomás La práctica sexual en la milicia”, Letra S Número 110, Jueves 1 de septiembre de 2005 en http://www.jornada.unam.mx/2005/09/01/ls-decompas.html
4.- Ibídem.
5.- Homosexualidad y Ejército, Revista M semanal, 2010-10-17, Milenio semanal http://www.msemanal.com/node/3117

No hay comentarios:

Publicar un comentario