sábado, 25 de agosto de 2012

Discriminación a uniones, matrimonio y adopción a disidentes sexuales.


Discriminación a uniones, matrimonio y adopción a disidentes sexuales.

Por: Enrique Adar Guadarrama Zea, Maestro en Defensa y Promoción de los Derechos Humanos por la UACM


Los cambios que se han vivido en el país en las últimas tres décadas son profundos y variados, y se derivan de una transición que inicio en los años ochenta de un Estado de bienestar inacabado, a una nueva fase del capitalismo neoliberal, lo cual en México, ha generado una población cada vez más pobre, más desigual, sin prestaciones sociales, sin opciones de empleo formal y con una mayor inestabilidad en las trayectorias laborales y de vida. Estos aspectos inciden sobre las condiciones de vida de las familias, cualquiera que sea su configuración. Por otra parte hemos visto cómo aumentan las uniones de hecho; se suma el reconocimiento de uniones de convivencia o pactos de solidaridad, ya sea de personas del mismo sexo o de personas que sin tener un parentesco deciden convivir y compartir recursos. Hoy las parejas del mismo sexo pueden contraer matrimonio en el Distrito Federal y este es reconocido en todo el territorio nacional, pueden ser padres o madres, solo falta que se reconozcan los derechos de seguridad social.

Es importante reconocer que en México existe gran diversidad de formas de integrar una familia, el Ministro Sergio Valls, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, señala que la protección de la constitución es a la familia como institución, como una realidad social, no a un exclusiva forma de familia, sino a todo tipo de organización y estructura familiar que actualmente existe[1],  algunas son tradicionales, compuestas por padre, madre e hijos. Otras están integradas por madres o padres solteros, viudos o divorciados, por abuelos(as) o tías(os) con la tutela de niños por diferentes situaciones tales como la migración, el abandono o la muerte de los padres. Pero también es importante reconocer que existe otro tipo de relaciones familiares como las integradas por personas heterosexuales que no desean tener hijos o no pueden tenerlos por infertilidad, así como las familias integradas por dos mujeres o por dos hombres que se aman y procuran, que tienen un proyecto de vida alternativo, los cuales pueden tener un hijo(a) o más de carácter biológico o adoptivo y que comparten la maternidad o paternidad, la educación, la seguridad y manutención de los hijos. Estas relaciones familiares nos merecen respeto y debe velarse por la igualdad de derechos para estos seres humanos.

José María Pérez Gay, menciona que John Boswell, a principios de la década de los 70, recorrió las grandes bibliotecas de Europa, incluida la del Vaticano, donde halló un tesoro documental: 80 manuscritos originales de las ceremonias de bodas de carácter homosexual, a las que se agregaron otras 60. Esto lo incluyó en Las bodas de la semejanza, una de sus obras mayores, donde se muestra cómo se bendijeron y santificaron los amores homosexuales. En este ensayo, Boswell demostró cómo existía, en el cristianismo primitivo, una liturgia específica para las relaciones de pareja del mismo sexo, lo que llamaríamos una boda.[2] 

“En la Europa pre moderna, lo habitual era que el matrimonio comenzase como un contrato de propiedades, que en su etapa media se preocupase fundamentalmente de la educación de sus hijos, y que terminase girando en torno al amor”, comenta Boswell. Pocas parejas se casaban “por amor”, pero en muchas “este sentimiento iba surgiendo al tiempo que administraban en conjunto los bienes, criaban a los hijos y compartían las experiencias de la vida”. Mientras que todos los epitafios -más de mil 440- que hacen referencia a esposos, expresan un afecto profundo. Por el contrario, en la mayor parte del Occidente moderno, el matrimonio comienza en torno al amor, en su parte intermedia se ocupa generalmente de la educación de sus hijos y termina a menudo en un testamento en torno a las propiedades en el que el amor ya no existe o es un recuerdo lejano[3] 

En México un avance en el reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo se dio con la aprobación de las Sociedades de Convivencia en noviembre de 2006 en el Distrito Federal, al respecto la ley señala en su artículo 2°: 

La Sociedad de Convivencia es un acto jurídico bilateral que se constituye, cuando dos personas físicas de diferente o del mismo sexo, mayores de edad y con capacidad jurídica plena, establecen un hogar común, con voluntad de permanencia  y de ayuda mutua. 

La ley habla de los derechos que nacen de formar una sociedad de este tipo en los artículos del 13 al 19[4],  dentro de los cuales podemos mencionar: el deber reciproco de proporcionar alimentos, derechos sucesorios y tutela. 

Hoy día se sabe que las uniones entre personas del mismo sexo se han convertido en un hecho habitual y que cada vez son más visibles. Sin embargo, subsiste la discriminación, por lo que estas uniones de hecho, requieren de un doble esfuerzo para lograr que funcionen ante tanta adversidad, con suficiente amor, comprensión, respeto y tolerancia para mantener el equilibrio, y contra los estigmas sociales de que son objeto, por ejemplo por parte de los jerarcas de las Iglesias que debido a su ideología no quieren aceptar otras formas de relacionarse. 

Las personas del mismo sexo que desean unirse o formar familia enfrentan diferentes dificultades como el momento en que tienen que comunicar a sus respectivas familias, ya que puede ser muy difícil conseguir que sus padres acepten el hecho de pretender unirse con alguien del mismo sexo, lo que generalmente concluye con la expulsión del hogar del hijo homosexual. Desafortunadamente, la democracia ha interiorizado muy poco en las familias mexicanas por lo que es muy difícil que los padres, hermanos, familiares y amigos respeten estas decisiones. Sin embargo la autoridad masculina se encuentra cada vez más cuestionada ante la presencia de nuevas ideas y formas de ser y estar en el mundo, en las familias, por ejemplo de hombres y mujeres que desean ser padres solteros por elección, o en el sentido de que las mujeres y los disidentes sexuales son igual de importantes que los varones heterosexuales en la acción social y política. 

Es decir que las diferencias sexuales no implican la superioridad de un sexo sobre otro, o que la predisposición biológica no es suficiente en sí misma para provocar el dominio de un sexo sobre el otro, o el de una orientación sexual sobre otra, en esto tiene que ver más con la cultura, nos topamos nuevamente con la cuestión del género como refiere Marta Lamas[5]

La preocupación de los padres respecto del bienestar y felicidad futuros de sus hijos en una unión de este tipo se basa en desinformación respecto a las opciones sexuales, prejuicios y estereotipos. Esto provoca muchas veces que los hijos abandonen la casa, en ocasiones como un acto de rebeldía o buscando ser ellos mismos, buscando su felicidad, sin apoyo y garantía de sus derechos por parte del Estado. Hemos observado que muchas personas tienen a menudo actitudes muy diversas respecto de las uniones del mismo sexo, pero a algunas no les causa ningún problema observar que parejas del mismo sexo se besen o vayan de la mano en público, como tampoco en cuanto al aspecto de la vestimenta que cada día es más andrógina. En cuanto al matrimonio, es pertinente recordar que es un contrato civil, y no estamos haciendo referencia al matrimonio religioso[6]. 

El proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo en el Distrito Federal, fue apoyado por diputados del Partido de la Revolución Democrática, algunos del Partido Revolucionario Institucional y tuvo la oposición de los diputados del Partido Acción Nacional. Esa aprobación y la posibilidad de adoptar a menores de edad polarizó las posiciones entre el PRD y el PAN, mientras que el PRI se cuidó de no emitir un juicio a favor o en contra de la decisión que se tomó el lunes 21 de diciembre de 2009 en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, sobre todo en relación con el concepto de familia.[7]  

El pleno de dicha Asamblea aprobó en lo general las reformas a seis artículos del Código Civil local, en especial al 146, el cual establecía que “el matrimonio[8] es la unión libre entre un hombre y una mujer”, para que ahora sea “la unión libre de dos personas” lo que permitirá la unión entre personas del mismo sexo. En Comisiones la bancada del PAN avaló las reformas con la condición de mantener un candado para evitar los cambios al Artículo 391, referido a las adopciones, pero ya en el Pleno la fracción del PRD, que es mayoría, determinó la aprobación de quitar el candado (31 votos a favor, 24 en contra y 9 abstenciones). La aprobación en lo general del dictamen tuvo 39 votos a favor, 20 en contra y cinco abstenciones.[9] Estas reformas entraron en vigor el 4 de marzo de 2010[10] y otorgaran los mismos derechos contemplados bajo la figura de matrimonio civil y concubinato, tales como: 

  • Seguridad Social.
  • Derechos a heredarse mutuamente.
  • Derecho a una pensión alimenticia.
  • Derecho a constituir un patrimonio familiar.
  • Establecer vínculos familiares.
  • Derecho a la tutela.
  • Derecho a un crédito familiar.
  • Derecho a casarte con una persona extranjera.
  • Derecho a adoptar[11].
La Iglesia católica no dejó pasar la oportunidad de criticar la nueva enmienda y por medio del obispo Onésimo Cepeda, quien la calificó como una “estupidez”[12]. Las reforma que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo no sólo es inmoral y golpea en su estructura más íntima a las familias mexicanas, sino que además, da una “perversa posibilidad” de adoptar niños, acusó en un comunicado el Cardenal Norberto Rivera Carrera “Esta ley ha abierto las puertas a una perversa posibilidad para que estas parejas puedan adoptar niños inocentes, a quienes no se les respetará el derecho a tener una familia constituida por una madre y un padre, con los consecuentes daños psicológicos y morales que provocará tal injusticia y arbitrariedad.[13] 

Por lo antes expuesto  estos personajes no tienen la calidad moral para llamar perversos a aquellos que no coinciden con sus criterios medievales de “normalidad”, mientras que en su seno cobijan impunemente a la más amplia gama de perversiones de sus miembros como fue con Marcial Maciel. 

Es  pertinente recordar a los ministros de culto lo que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos[14]: el principio histórico de la separación del Estado y las iglesias que orienta su artículo 130 que establece: 

Corresponde exclusivamente al Congreso de la Unión legislar en materia de culto público y de iglesias y agrupaciones religiosas. La ley reglamentaria respectiva, que será de orden público, desarrollará y concretará las disposiciones siguientes:

a) Las iglesias y las agrupaciones religiosas tendrán personalidad jurídica como asociaciones religiosas una vez que obtengan su correspondiente registro. La ley regulará dichas asociaciones y determinará las condiciones y requisitos para el registro constitutivo de las mismas.

e) Los ministros no podrán asociarse con fines políticos ni realizar proselitismo a favor o en contra de candidato, partido o asociación política alguna. Tampoco podrán en reunión pública, en actos del culto o de propaganda religiosa, ni en publicaciones de carácter religioso, oponerse a las leyes del país o a sus instituciones, ni agraviar, de cualquier forma, los símbolos patrios.

Los actos del estado civil de las personas son de la exclusiva competencia de las autoridades administrativas en los términos que establezcan las leyes, y tendrán la fuerza y validez que las mismas les atribuyan. Las autoridades federales, de los Estados y de los Municipios tendrán en esta materia las facultades y responsabilidades que determine la ley.

 Por su parte el Colegio de Abogados Católicos de México exigió al Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, que ejerciera su derecho de veto en contra de esta ley hasta que la ciudadanía sea consultada[15]situación que afortunadamente no ocurrió. 

Antes de ser dictaminada en la Asamblea Legislativa capitalina (ALDF), la iniciativa de reformas para hacer efectivo el matrimonio entre personas del mismo sexo generó mucha polémica. David Razú[16], diputado del PRD, impulsor de las modificaciones legales a los Códigos Civil y de Procedimientos Civiles, mencionó que se contaba con el apoyo de 41 diputados y que fue turnada para su análisis a las Comisiones de Población y Desarrollo, así como de Normatividad y Practicas Legislativas. Previo a la presentación de la iniciativa ante el pleno, Razú dio a conocer su propuesta en conferencia conjunta con otros diputados y representantes de grupos afines. Ahí se refirió a la adopción como una posibilidad para este sector, dijo que si bien no fue incorporado el tema en el texto, tampoco se estableció ningún candado y será a través de una discusión con los partidos que se definirá incluirlo. La propuesta fue reformar los artículos 146, 237, 291 bis, 294 y 724 del Código Civil para el DF, así como los artículos 216 y 942 del Código de Procedimientos Civiles.  

En el artículo 146 quedó una vez aprobada la reforma de la siguiente manera: .- Matrimonio es la unión libre de dos personas para realizar la comunidad de vida, en donde ambos se procuran respeto, igualdad y ayuda mutua. Debe celebrarse ante el Juez del Registro Civil y con las formalidades que estipule el presente código.[17] 

Por su parte Luis González Placencia, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, respaldó la iniciativa y dijo que tocaba a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal decidir si considera o no la adopción como un derecho para el sector. En su exposición Razú comentó que los homosexuales e integrantes de la comunidad lésbico-gay también pagan impuestos como el resto de los capitalinos, y tienen los mismos derechos[18].

Una vez aprobada la iniciativa de reforma que permite contraer matrimonio a personas del mismo sexo así como adoptar, la oposición, en este caso el PAN, por conducto de su dirigente César Nava calificó como un acto de autoritarismo y un agravio a la sociedad la aprobación de la ley. Mencionó “Estamos convencidos de que esta reforma trastocaría no solamente el orden legal en el Distrito Federal, sino también el orden constitucional del país y buscaríamos ante la Suprema Corte la reparación de esta injusticia, de este agravio, de esta ilegalidad”. 

En otro sentido el líder del PRI en el Senado de la República, Manlio Fabio Beltrones, se refirió al tema con cierta ironía, al decir que son “de avanzada” en el país; para luego afirmar que no propondría reformas así a nivel federal: “¿para qué?, si ahora ya tienen dónde vivir”. No obstante, cuestionó el hecho de las adopciones de menores de edad.[19]

Por otra parte diputados del PAN, PRI y Partido Verde Ecologista entregaron una carta al jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, en la que le solicitan vetar las reformas con las que se legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo, quienes también podrán adoptar niños. Al respecto, la coordinadora de los diputados panistas Mariana Gómez del Campo, comento que en caso de que el mandatario capitalino no vetara las modificaciones al Código Civil presentarían ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación una controversia constitucional y destacó que ya contaban en ese momento con 19 firmas de las 22 requeridas para interponer dicho recurso.[20] 

La acción de inconstitucional interpuesta por la PGR (Procuraduría General de la República) contra las reformas al Código Civil del Distrito Federal que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo no se sustenta en argumentos jurídicos, de derechos humanos ni en el interés superior de la infancia, sino en razones que “obedecen a los intereses de la alta jerarquía católica y los grupos de poder vinculados a ésta” afirmó el Observatorio de Familias y Políticas Públicas.[21] 

El gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, presentó una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación  para invalidar los matrimonios entre parejas del mismo sexo que se aprobó en el Distrito Federal[22]. Otros gobiernos de algunos estados panistas como Morelos, Guanajuato y Tlaxcala interpusieron sendas controversias constitucionales, que fueron desechadas por considerarlas notoriamente improcedentes porque ningún gobierno estatal puede oponerse a las leyes o reformas aprobadas en otra entidad, considero el ministro Sergio Valls. Estas controversias pretendían impugnar la legalización de la unión matrimonial entre personas del mismo sexo y la adopción de menores por estas parejas, solo falta resolver en cuanto a las controversias constitucionales presentadas bajo el mismo motivo por los gobiernos de Sonora y Jalisco, aun cuando se considera que igualmente sean desechadas por el ministro instructor en este asunto. Referente a la acción de inconstitucionalidad 2/2010 que estuvo en análisis fue la presentada por el Procurador General de la República, Arturo Chávez Chávez, quien impugnó en diciembre de 2009, por esta vía las reformas al Código Civil aprobadas en la Ciudad de México por la ALDF, la cual también fue desechada.[23]

Ante estos acontecimientos se debe permitir y reconocer no sólo el derecho al matrimonio a las parejas del mismo sexo y que asimismo no hay razón para negar a las personas integrantes de la diversidad sexual el derecho de adoptar. Los gobiernos no deben de negar uno de los derechos humanos fundamentales otorgados a la mayoría de las personas, el derecho a conformar una familia. En algunos casos, resulta difícil obtener la custodia de hijos propios, porque muchos tribunales han juzgado que estas personas no son adecuadas para ser padres/madres de sus propios hijos. Desde nuestro punto de vista, esto es una injerencia e infracción muy grave de los derechos humanos de cualquier persona y un símbolo de homofobia, cuando lo que debe importar es el interés superior de las niñas y niños[24], al permitirles formar parte de una familia, máxime cuando, la realidad actual nos dice que ya existen, entre otras, familias homoparentales, uniparentales, etcétera. 

Se cree fervientemente que se debe reconocer y otorgar todos los derechos derivados del matrimonio, como la cobertura en seguridad social para el cónyuge o contrayente, no sólo por el hecho de pagar impuestos, sino por una cuestión de igualdad y no discriminación, lo que haría esta sociedad más equitativa, democrática y libre, porque como menciona una de las pancartas a fuera de la ALDF, “el amor sí es un valor, la discriminación no”[25]. Es asimismo importante exigir a la Iglesia católica frenar su campaña de discriminación y homofobia en contra de las personas que usaron las reformas al Código Civil de la Ciudad de México las cuales les permitieron contraer matrimonio.

La consejera jurídica del GDF[26] Leticia Bonifaz, hizo un exhorto a los jerarcas católicos para detener las declaraciones contra las bodas gay y ser “tolerantes” respecto al tema.  “En un Estado laico y en una ciudad de libertades, la tolerancia debe ser un valor y una premisa a consagrar. Tales reformas no violan ningún artículo de la Carta Magna, por lo que al promulgarse compartimos con la Asamblea la responsabilidad y vamos a estar muy atentos en su defensa”.[27]

En un comunicado la funcionaria capitalina exigió tolerancia a opositores de la decisión aprobada en la Asamblea Legislativa pues, dijo, las campañas de odio conducirán a actos violentos y encono. “Apelo a los representantes de la Iglesia a dejar de lado el encono por el bien de la ciudad, pues ellos tienen su ámbito de competencia y nosotros a nuestros ciudadanos” manifestó. 

Leticia Bonifaz consideró que la aprobación tomada por los diputados locales de equiparar el matrimonio entre personas del mismo sexo con el de hombre y mujer es un avance importante para los capitalinos, para la sociedad, pues evita la simulación y la doble moral social, que a lo largo de la historia ha hecho mucho daño. Nosotros hablamos de las familias en plural, de todos los tipos de familias que hoy existen y son una realidad en el Distrito Federal. Detalló que después de hacerse pública esa ley entraría en vigencia dentro de 45 días hábiles, lo que daría tiempo para que el Registro Civil ajustara  los formatos. Así mismo emprendería la capacitación de jueces para evitar actos de homofobia. Sostuvo que apoyarían a los legisladores en la defensa de la adopción de menores de edad en la capital.[28] 

Un tema importante es cuando un disidente sexual se casó por cualquier causa y procreo hijos junto a su pareja heterosexual, habitualmente los tribunales otorgan la custodia de los hijos al cónyuge heterosexual. Ante esta situación el cónyuge disidente sexual debía resignarse a perder el contacto con sus hijos, lo cual es un signo de discriminación  y homofobia por orientación sexual. 

También existe discriminación hacia las lesbianas, los homosexuales, los bisexuales, travestis, transgéneros, transexuales e intersexuales, sobre si pueden ser buenos padres o si pueden adoptar hijos, pues se les niega ese derecho. Esto se basa en prejuicios, pues los estudios que han comparado niños de padres homosexuales con los de padres heterosexuales no han encontrado ninguna diferencia de desarrollo entre estos dos grupos de niños en los siguientes cuatro ámbitos críticos: inteligencia, adaptación psicológica, adaptación social y popularidad con sus amistades. Es importante señalar que la orientación sexual de los padres no determina la de sus hijos. [29] Al respecto la Suprema Corte de Justicia de la Nación tomo en cuenta los aportes científicos o los estudios a los que acudió para la resolución de la acción de Inconstitucionalidad 2/2010, especialmente la “Opinión técnica rendida por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México” multicitada en el cuerpo de la sentencia[30] . 

Otro mito que contribuye a la discriminación y la homofobia es la creencia errónea de que los disidentes sexuales tienen una mayor tendencia a abusar sexualmente de los niños que los heterosexuales.  En ocasiones se considera que los homosexuales, son un mal ejemplo para los niños y un peligro para la educación[31]. No existen pruebas de que los disidentes sexuales tiendan a un mayor abuso sexual de los niños que los heterosexuales. 

El debate que se dio en la capital de la República acerca del derecho a la adopción para parejas del mismo sexo, ha servido para plantearnos algunas reflexiones: si tomamos en cuenta las políticas neoliberales imperantes en el país, las cuales están dejando secuelas de dimensiones dramáticas, por ejemplo cuántos niños mueren de hambre y desnutrición, cuántos niños se encuentran en situación de calle, cuántos están muriendo por enfermedades relacionadas con la pobreza, cuántos están muriendo o han quedado huérfanos por la guerra contra el narcotráfico emprendida por el presidente Felipe Calderón Hinojosa, cuantos han muerto o han quedado huérfanos por ejemplo por el sida y la tuberculosis, aunado a los millones de niños que están trabajando en estos momentos, miles que están presos, de la prostitución o del trabajo sexual, miles que son utilizados por el narcotráfico o que son abusados por pederastas[32](incluidos los abusados por representantes de la Iglesia católica). 

Es una actitud hipócrita por parte de las autoridades de algunas entidades federativas y por el gobierno federal, así como de las estructuras de poder establecido como la Iglesia católica y los medios de comunicación, la de descalificar el derecho a la adopciones para las parejas formadas por personas del mismo sexo bajo falacias como la siguiente “que los niños deben de tener un padre y una madre”, lo cierto es que muchos de esos niños fueron criados por parejas de distinto sexo y fueron arrojados al abismo de la desprotección, al abandono, a la miseria, que fueron orillados a la muerte social y física, por parejas que no quisieron o no pudieron garantizarles las condiciones para tener una vida digna (salud, educación, vivienda, proyectos y calidad de vida). Estos falsos argumentos de los grupos de poder van en perjuicio más bien de los niños, porque les niegan un desarrollo pleno e integral, el derecho a la vida, salud, propiedad, identidad, familia, felicidad, a ser queridos y amados, protegidos, a la educación, la igualdad de derechos y la no discriminación[33]. 

Una excelente respuesta fue la que dio el TSJDF[34], cuando dijo que agilizará los trámites de adopción, prepararon a cuatro jueces para llevar los casos relativos a este tema en el DF. Además los cambios previstos se verán también a nivel internacional, ya que el TSJDF estableció la primera red nacional de jueces para la restitución de menores[35]. También el tribunal resaltó que en cuanto a discriminación en materia internacional, el que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Francia por un veredicto que consideró discriminatorio por negar a los homosexuales el derecho de adoptar a un menor.[36] 

Son grupos del poder hegemónico los que no permiten una real democracia, pues pretenden mantener las relaciones de dominación. A la Iglesia católica, como una institución retrógrada, quizá ya no debería tomarse en cuenta o darle mayor trascendencia, pues muestra un rotundo atraso en cuanto a la evolución social y cultural, de lo humano, aunado a que ha perdido el poco prestigio, si es que lo tenía, ya que continúa amparando entre sus miembros a abusadores, pederastas y violadores. Además es un instrumento de las clases sociales dominantes, pues esconde y oculta lo que debería ser desenmascarado. Pretende mantener en la ignorancia y detener la capacidad reflexiva de las personas, amenazando y atemorizando a quienes cuestionan o difieren de sus dogmas. 

Por su parte el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) sostuvo que dichas reformas, son congruentes con la Constitución Política y la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, las cuales señalan que nadie puede ser objeto de distinción, exclusión o restricción por sus preferencias sexuales.[37] 

Cada matrimonio que se celebre entre personas del mismo sexo reforzará su reconocimiento, y evitará que se judicialicen las solicitudes por amparo para la celebración de las uniones como reconocimiento de las familias formadas entre disidentes sexuales. Debemos convertirnos en rehenes del sistema judicial. El derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo es el ejercicio del derecho a la igualdad y de la democracia, así como también el principio a la autonomía personal.  En los Estados donde no se permite el matrimonio para todos, se afecta el derecho a una ciudadanía plena y se impone una arbitrariedad injustificable, pues privan a los disidentes sexuales del ejercicio y satisfacción de sus derechos fundamentales, por lo cual desde las instituciones públicas, la democracia se debe constituir con base en el reconocimiento de derechos y libertades, y en la transparencia y rendición de cuentas. 

Es importante resaltar que se han presentado casos de ciudadanos mexicanos que se casan en el extranjero con una persona de su mismo sexo y que tendrán que ser reconocidos o inscritos en el país y en específico en el Registro Civil de la Ciudad de México. La aprobación del matrimonio para todos sólo es el inicio de las modificaciones que están por venirse: las decisiones en la disolución del vínculo, la relación con hijas o hijos (propios o adoptados) y los nombres de familia en uso. Otra pregunta que surgirá en el transcurso del ejercicio del derecho al matrimonio para todos, será el de qué apellido irá primero en el caso de las hijas o hijos 

Sería importante plantear la derogación del adulterio como impedimento para celebrar matrimonio[38], la cual si puede ser una causal de divorcio pero no un impedimento para contraer matrimonio aun entre los adúlteros, ya que la evaluación de las relaciones sexuales de una pareja por parte del Estado, constituye una invasión a la intimidad y la autonomía corporal. 

Es de vital importancia realizar una crítica al matrimonio para todos, pues antes de que se aprobaran estos matrimonios había personas que ya formaban familias, familias que solo ahora podrán ser reconocidas ante la ley, son familias como tantas: con problemas, jornadas de trabajo y pagos que cumplir, el matrimonio no transformará su vida cotidiana, pero si les dará certeza jurídica, la reforma no creo a las parejas homosexuales, pues siempre han existido[39],  también creemos que es paradójico que para defender el derecho a la igualdad de los disidentes sexuales, debamos utilizar una institución monogámica, donde el hombre siempre ha sometido a la mujer, una institución burguesa, como socialmente aceptada y aceptable o normalizada, aun cuando consideramos que se debe permitir que las personas opten por lo que consideren mejor para sí mismas en cada circunstancia y contexto, lo que es preferible o no.

Aun así el derecho al matrimonio es un discurso patriarcal, por lo que es paradójico hablar de inclusión, pues el matrimonio refuerza la familia tradicional, en cuanto a su forma monogámica; es decir podemos ahora incluirnos, pero debemos tomar en cuenta otras formas de exclusión como la discriminación laboral, la supuesta objeción de conciencia o ética profesional por parte de algunos jueces o médicos para realizar matrimonios entre personas del mismo sexo, para realizar la reasignación sexo genérica, para formalizar la adopción por parte de familias homoparentales, para llevar a cabo el divorcio exprés, o para practicar un aborto o la voluntad anticipada. Así como la discriminación en las fuerzas armadas, el grado de marginación, el hambre, la falta de educación, el limitado acceso al derecho a la salud, desde la perspectiva de los derechos humanos. 

Paula L. Ettelbrick[40] en su texto titulado “¿Desde cuándo el matrimonio es un camino hacia la liberación?” (1989)[41] Debemos reflexionar si el matrimonio entre personas del mismo sexo, el cual es un derecho indiscutible, no esconde un problema de mayor calado: la necesidad de una autoafirmación legal, íntima y pública, que refuerza el modelo heterosexual que condenaron y atacaron tanto gays, lesbianas y personas trans desde 1969, debido a que con el matrimonio se ganarían derechos para unos pocos, pero no haría nada para corregir los desequilibrios de poder entre los que están casados sean gays o heterosexuales y los que no lo están, pues obtener un derecho no siempre tiene como resultado que haya justicia para todos.[42] 

Mientras continúe cualquier tipo de segregación o exclusión por orientación sexual, ninguna persona será libre, incluyendo a los heterosexuales, porque se debe garantizar todos los derechos para todos. Tenemos el derecho de elegir con quiénes queremos mantener relaciones sexuales, con quién o quiénes queremos formar una familia o con quiénes no, y ese es el derecho a la libertad de elección y a la autonomía. Por lo que el Estado debe proteger de forma equitativa y plural sin favorecer a unos en detrimento de otros. El matrimonio entre personas del mismo sexo sólo es una forma de reconocer a las parejas que ya existen, de garantizarles algunos derechos, es una forma de vida y de socializar la vida en pareja. Además, quien decide ejercitar su derecho al matrimonio también ejercita sus derechos a la libertad de expresión y de conciencia, la igualdad y la no discriminación, así como la libertad ideológica, la libertad de culto o religiosa (de profesar o no alguna religión)[43] 

Hasta el 25 de diciembre de 2011, el Registro Civil del Distrito Federal reportaba un total de 1246 matrimonios entre personas del mismo sexo desde 2010, ya sea bajo el régimen de sociedad conyugal o por separación de bienes[44] 

El dialogo y la reflexión sobre las familias debe darse desde una óptica progresista, laica, de derechos humanos y equidad de género y diversidad familiar. Es decir las familias deben procurar convertirse en un lugar o un espacio regido por el derecho, la justicia y la democracia que se mantenga como un espacio para la intimidad, afecto, placer, respeto y el desarrollo personal y colectivo, libre de cualquier forma de violencia. 

Las parejas lésbico-gay con hijos y donde sólo se reconoce legalmente a uno de los padres o madres, y una vez casados, los esposos, con acta matrimonial en la mano y dos testigos, pueden iniciar un juicio de adopción, con el objetivo de lograr la filiación del infante con el cónyuge no reconocido, quien deberá someterse a estudios psicológicos y socioeconómicos.  

El orden de los apellidos, es una parte controvertida; allí sí le faltó precisar al legislador. Me parece que debe ser un acuerdo entre las dos partes decidir cuál va primero. Cabría en este contexto una modificación legal para que no sólo las familias encabezadas por homosexuales puedan convenir el nombre de los menores de edad, sino también los hogares heterosexuales, donde priva la idea de descendencia en el varón y la inequidad de género. 

Afortunadamente la Suprema Corte de Justicia de la Nación, reconoció el derecho pleno de las parejas homosexuales a adoptar y rechazó el juicio de la PGR contra las reformas al Código Civil del Distrito Federal.[45]Mediante sentencia dictada en la acción de inconstitucionalidad 2/2010, en la que se reconoció la constitucionalidad de los artículos 146 y 391 del Código Civil para el Distrito Federal, que autorizan el matrimonio y la adopción por parejas del mismo sexo, sobre la base de que la constitución mexicana protege todo tipo de familia, que, dada la evolución social actualmente se integra de diversas formas y no sólo de padre, madre e hijos, así como el matrimonio compete regularlo a las legislaturas locales – sin que , en la actualidad, se encuentre vinculado indefectiblemente a la finalidad de procreación-, por lo que el legislador puede ampliar el concepto de matrimonio para comprender también a las parejas del mismo sexo, sin que existan razones objetivas para sostener que constitucionalmente debe haber un trato diferenciado entre parejas heterosexuales y del mismo sexo, pues ambas pueden llegar a conformar una familia que sea objeto de igual protección constitucional por el Estado.[46] 

Como menciona Emilio Álvarez Icaza Longoria[47]: “La Corte manda un mensaje  de Estado contra la homofobia y la lesbofobia que tanta falta hace, dado los alarmantes niveles de violencia contra lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, travestis, transgéneros e intersexuales (LGBTTTI). Con hechos como éstos México se acerca al cumplimiento de los Principios de Yogyakarta[48] sobre la aplicación del derecho Internacional de Derechos Humanos en relación con la Orientación Sexual e Identidad de Género” (principio 24).

[1] Vázquez Raña Mario “Ministro Sergio Valls, entrevistado por Mario Vázquez Raña”, periódico Ovaciones, número 22007, año LXIII, México, 12 de julio de 2010, página 5. 
[2] Pérez Gay José María, Op. Cit.
[3] Ídem.
[4] Ley de Sociedades de Convivencia para el Distrito Federal, en Agenda Civil del D.F. 2010, décima novena edición, México, enero de 2010, pp.  1-6.
[5] Lamas  Marta. “Cuerpo: diferencia sexual y género” editorial Taurus, primera edición 2002,  tercera reimpresión 2008, México, pp. 21-30.
[6] Rodríguez Zepeda Jesús. Homosexuales argentinos, colaboración especial, sección Opinión, periódico El Universal, México, martes 20 de julio de 2010, p. A12.
[7]Matrimonios gay polarizan las posiciones entre los partidos”, en CRONICA, sección ciudad, México,  miércoles 23 de diciembre de 2009, p. 14.
[8]Matrimonio gay con plenos derechos”. Periódico Metro, sección ciudad, México, martes 22 de diciembre de 2009, p. 3.
[9]Avalan las bodas gay, Record, sección Todo menos deportes,” México, martes 22 de diciembre de 2009, p. 29.
[10] Archundia Mónica. “GDF: Van 271 uniones gay en cuatro meses, sección DF-EDOMEX, periódico El Universal, México, miércoles 7 de julio de 2010, p. C3.
[11] Sociedad Unida por el Derecho al Matrimonio entre Personas del Mismo Sexo.  “Matrimonio,  Concubinato y Adopción de parejas conformadas por personas del mismo sexo”. México, febrero 2010, Cfr. http://www.sociedadunida.org/documentos/dossier.pdf consultado el 06/08/2011
[12] Matrimonios gay polarizan las posiciones entre los partidos, CRONICA, sección Ciudad, México,  miércoles 23 de diciembre de 2009. P. 14.
[13] Adopta GDF bodas gay, periódico Metro, sección Ciudad, México, martes 22 de diciembre de 2009, p. 3.
[14] Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Diario Oficial 5 de febrero de 1917, Fe de erratas 6 de febrero de 1917, Actualizada con la reforma a los artículos 75, 115, 116, 122, 123 y 127 publicada en el DOF, México, el 24 de agosto de 2009.
[15] Adopta GDF bodas gay, periódico Metro, sección Ciudad, México, martes 22 de diciembre de 2009, p. 3.
[16] Diputado local y presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la ALDF.
[17] Código Civil del Distrito Federal. En Agenda Civil del D.F., décimo novena edición, México, 2010.
[18] Archundia Mónica. Artículo Proyecto de Matrimonio gay “divorcia” a la ALDF, sección DF y Edomex, El Universal, México, miércoles 25 de noviembre de 2009. p. A14,
[19] Matrimonios gay polarizan las posiciones entre los partidos, CRONICA, Ciudad,  México, miércoles 23 de diciembre de 2009,  p. 14.
[20] Piden PAN, PRI y PVEM al jefe de gobierno vetar la reforma, CRONICA, Ciudad, miércoles 23 de diciembre de 2009,  p. 14.
[21] Cruz Flores Alejandro. “Controversia de la PGR, sin argumentos jurídicos”, en  sección Capital, La Jornada, México, viernes 5 de marzo de 2010.
[22]Gobernador de Jalisco busca invalidar bodas gay en el DF”, sección Ciudad, México, Redacción, periódico Milenio, México, martes 16 de febrero de 2010,  p. 27.
[23] Gómez Francisco “Corte batea impugnación del PAN a las bodas gay” sección Ciudad, Periódico El Gráfico,  México, sábado 20 de febrero de 2010, p.  1.
[24] El empleo del “interés superior del niño”, previsto en el artículo 3° de la Convención sobre los Derechos del Niño.
[25] Fotografía “Parejas gay celebraron afuera de la asamblea que el DF sea la primera ciudad de Latinoamérica en la que los homosexuales podrán casarse y adoptar hijos” del Periódico Metro, sección Ciudad,  México, martes 22 de diciembre de 2009, p. 3.
[26] Gobierno del Distrito Federal.
[27] Gómez Nayeli. “Defienden matrimonios gay, Tolerancia pide GDF a la Iglesia”, Periódico La Razón, México, jueves 31 de diciembre de 2009, p. 5.
[28] Ídem.
[29] Quesada Erick. Ponencia “Niños criados por homosexuales y lesbianas” presentada por el Dr. Quesada en representación del Centro de Investigación y Promoción para América Central en Derechos Humanos en audiencia ante la Comisión Permanente de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa de Costa Rica el 18 de julio del 2007, más información en http://www.mentesana.net/tag/estudios-clinicos-de-ninos-y-ninas-hijos-de-padres-gays-y-lesbianas/ consultado el 4/07/2011
[30] Silva Meza Juan N. y Sergio A. Valls Hernández. Transexualidad y Matrimonio y Adopción por Parejas del Mismo Sexo, criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Editorial Porrúa, México, 2011, pp.233-299.
[31] Dávila Israel. “Formal prisión a profesor gay que protestó por discriminación, Lo despidieron de una escuela de educación especial en Ecatepec por su preferencia sexual”, La Jornada, sección Estados, México, jueves 14 de mayo de 2009, p 35.
[32]Cacho Lydia, Los demonios del edén, Editorial Grijalbo, 2ª Edición, 2006, México.
[33] Ferrer Mac-Gregor Eduardo y Miguel Carbonell. Ley para la Protección  de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, publicada en el Diario Oficial de la Federación de 29 de mayo de 2000, en Compendio de Derechos Humanos, Editorial Porrúa y Comisión Nacional de los Derechos Humanos, segunda edición (México, 2007) pp. 319-341.
[34] Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal.
[35] La restitución de menores opera cuando uno de los padres, tutor o guardián  lo retiene ilegalmente en un lugar distinto a donde debería de estar con la persona o personas que según la ley deben cuidarlo y protegerlo, esta figura también se aplica para hacer respetar el derecho de custodia o guardia de un menor, por ejemplo cuando hay desacuerdos en parejas de distinta nacionalidad cuyos hijos nacen en un tercer país y quieren decidir dónde deberán vivir sus vástagos.
[36] López Yascara. “Agilizarán el TSJDF trámites de adopción”, sección Justicia, periódico Reforma, México, miércoles 3 de marzo de 2010, p. 6.
[37] Norandi, Mariana.  Conapred: uniones gays, acordes con la Constitución”, en  La Jornada, sección CAPITAL, México, sábado 23 de enero de 2010, p. 29.
[38] Son impedimentos para celebrar el matrimonio: Artículo 156 fracción V. El adulterio habido entre las personas que pretendan contraer  matrimonio, cuando ese adulterio haya sido judicialmente comprobado.
Código Civil para el Distrito Federal, en Agenda Civil del D.F. 2010, editorial ISEF, (México, 2010)
[39] Cabrera Rafael. “Antes de la reforma ya éramos familia (entrevista a Ángela e Ivonne y Constanza esta última hija biológica de una de las madres), sección Ciudad, periódico Reforma, México, miércoles 3 de marzo de 2010, p. 1.
[40] Ettelbrick, una abogada de prestigio que ha desempeñado puestos ejecutivos en diversas organizaciones gays y lesbianas desde la década de los 80, hasta dirigir más recientemente la Comisión Internacional de los Derechos Humanos de Gays y Lesbianas.
[41] Ettelbrick Paula L. “Since When is Marriage a Path to Liberation?, se publicó en el número 6 de Out/Look (1989), pp. 14-17, y fue incluido en Blasius y Phelan (1997, pp.757-761) también en Mérida Jiménez Rafael M. Manifiestos gays, lesbianos y queer. Testimonios de una lucha (1969- 1994), (ed.), editorial Icaria,  primera edición 2009, Barcelona, España, p. 32-33
[42] Ettelbrick Paula L. “Since When is Marriage a Path to Liberation? en Mérida Jiménez Rafael M. Manifiestos gays, lesbianos y queer. Testimonios de una lucha (1969- 1994), editorial Icaria,  primera edición 2009, Barcelona, España, p. 29.
[43] Podemos agregar la libertad de opinión y creencias, la libertad ideológica, el derecho a no declarar sobre la propia ideología, el derecho a mantener el secreto sobre nuestra religión u orientación sexual, la posibilidad de comunicar  ideas o expresiones, la libertad de objeción de conciencia, la libertad sexual, la libertad sobre el cuerpo y en este sentido me refiero a la libertad que menciona Stuart Mill en “Liberty” a la libertad sobre el propio cuerpo, sobre la soberanía de nuestro cuerpo
[44] En 2011, 615 parejas del mismo sexo se casaron en el DF- El Universal-DF, Domingo 25 de diciembre de 2011, Notimex, El Universal, consultado el 25 de diciembre de 2011 en la página   http://www.eluniversal.com.mx/notas/818459.html
[45] Avilés Carlos. “Parejas homosexuales podrán adoptar: Corte, Ministros emiten criterios que impactarán en el resto del país”, en Sección Nación, El Universal, México, martes 17 de agosto de 2010,
p. A4.
[46] Silva Meza Juan N. y Sergio A. Valls Hernández. Transexualidad y Matrimonio y Adopción por Parejas del Mismo Sexo, criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Editorial Porrúa, México, 2011, pp.233-299.
[47] Álvarez Icaza Longoria Emilio. Espacio civil, sección Dardos, El Universal, México, Viernes 13 de agosto de 2010, p. 2.
[48] Principios de Yogyakarta sobre la Aplicación de la Legislación Internacional de Derechos Humanos en Relación con la Orientación Sexual y la Identidad de Género. http://www.oas.org/dil/esp/orientacion_sexual_Principios_de_Yogyakarta_2006.pdf consultado el día 15/05/2011

1 comentario:

  1. El artículo contiene material problemático e información sobre las cosas que no siempre se había dicho abiertamente porque las personas que han dicho a los problemas de pedofilia han temido acusaciones de que son personas intolerantes.

    El artículo contiene temas siguientes:

    La religiosidad y sensualidad
    La pedofilia en la Iglesia Católica Romana
    Las comunidades religiosas y la pedofilia
    La verdadera fe no practican la pederastia
    Pedophile manipula y controla un niño
    Wrong culpa de las víctimas de un pedófilo
    La pedofilia es un problema muy amplio espectro
    La mayoría de los pedófilos son hombres
    La homosexualidad y la pedofilia
    El Islam y la pedofilia
    Aspiración expansión de la pedofilia
    La curación de la víctima

    El artículo completo está aquí: http://koti.phnet.fi/petripaavola/pedophilia.html

    ResponderEliminar